1. Confirma los requisitos de tu estado
Cada estado decide quién puede ser agente. Las reglas básicas son las mismas en casi todos: tener 18 años o más y, si no eres ciudadano de Estados Unidos, contar con autorización legal de trabajo y poder demostrarla al momento de aplicar. No te piden título universitario ni diploma de preparatoria como requisito de ley.
Fuente: NAIC — Uniform Licensing Standards